| COMUNICADO DE PRENSA |
| 2009/07/07 |
La Embajada de la República Popular China comunica a la prensa mexicana lo siguiente sobre los disturbios violentos ocurridos en Urumqi, capital de la región autónoma uygur de Xinjiang de China: El día 5 de julio de 2009, ocurrieron disturbios violentos en la ciudad de Urumqi, capital de la región autónoma uygur de Xinjiang en el noroeste de China. Los alborotadores asaltaron a residentes inocentes con cuchillos, porras de madera, ladrillos y piedras, destruyeron vehículos y quemaron edificios e instalaciones públicas. Según los últimos datos, 156 personas perdieron la vida y 1080 resultaron heridas como consecuencia de los disturbios. Además, 261 vehículos fueron quemados, entre ellos 190 autobuses, 203 comercios y 14 casas quedaron destruidos. El origen de los disturbios se deriva de un enfrentamiento surgido el 26 de junio entre trabajadores de las etnias uygur y han en una fábrica de juguetes en la provincia de Guangdong de China, en el cual dos uygures murieron. Esa pelea fue provocada por un asalto sexual a una trabajadora han por parte de un trabajador uygur. Sólo se trataba de una causa cirminal común, sin embargo, fue aprovechada por las fuerzas del terrorismo, separatismo y extremismo para provocar incidentes violentos y sabotear el país. Según las investigaciones preliminares, esos actos delictivos fueron premeditados y organizados, instigados y dirigidos por el separatista Congreso Mundial Uygur desde el extranjero y llevados a cabo por sus seguidores en el país. Su único objetivo es provocar el enfrentamiento entre las etnias uygur y han y buscar la separación de Xinjiang de China. Frente a los crímenes violentos, el gobierno local de Xinjiang mandó a los cuerpos policiacos a las zonas azotadas para recuperar el orden. Los policías con los debidos medios dispersaron a los alborotadores y arrestaron a los sospechosos criminales. Hasta el momento la situación en Urumqi ya está bajo control y se está volviendo a la normalidad. Cabe mencionar que hoy algunos medios extranjeros utilizaron la palabra represión al reportar los disturbios en Urumqi y dejaron al público la impresión de que los muertos y heridos fueron resultado de la represión del gobierno chino contra una supuesta manifestación de la etnia uygur. Esto es totalmente contrario a la verdad. Lo que ha ocurrido no se trata de un asunto étnico ni religioso. Son actividades separatistas y violentas tal como han comprobado de manera irrefutable los hechos reales. |

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